Buscar

MIENTRAS TANTO EN EL MAR: MARISMAS

En el post de hoy hablaremos de las marismas, uno de los ecosistemas más importantes para la lucha contra el cambio climático.

Las marismas son un tipo de Humedal y se consideran un ecosistema mixto. Se consideran mixtos aquellos ecosistemas que tienen características tanto de los ecosistemas terrestres como de los acuáticos y dónde habitan especies correspondientes a un ecosistema u a otro. Este tipo se considera como una zona de transición entre los ecosistemas acuáticos y los terrestres, no obstante, los ecosistemas mixtos tienen una gran parte acuática procedente de los ríos, lagos, mares y océanos.


En el caso de las marismas, estos tienen altos niveles de humedad, formados por plantas que crecen sobre y bajo la superficie del agua. Pueden ser tanto de agua salada como de agua dulce, y, aunque algunos de ellos contengan agua de mares o de ríos, la mayoría se forman con agua salobre, que es la mezcla de ambos. Generalmente, las marismas se sitúan cerca de la costa. Estos ecosistemas son famosos por su gran variedad en fauna y flora, sin embargo, los animales mas presentes en estos ecosistemas son las aves. La mayoría de ellas, de carácter migratorio, utilizan las marismas para anidar o reponer fuerzas durante el viaje, por lo que es común ver a diferentes tipos de aves en estos terrenos pantanosos.


Como toda la naturaleza, las marismas también tienen problemas provocados por los humanos. Por su cercanía a zonas costeras y a lugares habitados, las marismas han sido empleadas como depósitos de residuos, recibiendo también en ocasiones vertidos procedentes de episodios contaminantes. Entre los problemas que afectan a las marismas cabe destacar:


Erosión, un elevado número de los márgenes de sus canales son erosionados, subida del nivel del mar debida al calentamiento global de la atmósfera, transformación y explotación como salinas y piscifactorías, contaminación de origen minero, urbano e industrial, introducción de especies animales y vegetales exóticas invasoras, construcción de grandes infraestructuras como diques y puertos, ocupación y destrucción directa para la instalación de zonas industriales y sus residuos, núcleos residenciales y explotaciones agrarias.”


Tal como vemos, las marismas tampoco se salvan de notar las consecuencias de la emergencia climática. No obstante, y a diferencia de otros ecosistemas, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad del País Vasco UPV/EHU, de la East Carolina University (USA) y de la Universitat Autònoma de Barcelona, han evaluado los procesos de regeneración en diferentes marismas después de haber sido ocupados por la actividad humana y se ha demostrado que, no solo esta regeneración es muy rápida si no que puede representar una posible estrategia de defensa contra la subida del nivel del mar.


En España tenemos el caso de las Marismas del Guadalquivir, según Juan José Carmona, coordinador de WWF en Doñana, ha explicado a EFEverde que esta actuación pretende ser “un ejemplo” de lo que se puede hacer en la margen izquierda del Guadalquivir para recuperar sus antiguos hábitats, que se perdieron a mitad del siglo veinte, cuando se transformó la zona para usos ganaderos y agrícolas.


“Hoy en día es necesario recuperar espacios como estos, tanto para la fauna como para tener medidas paliativas para combatir los efectos del cambio climático, ya que todos los estudios nos dicen que las mareas más vivas que tendrá el Guadalquivir en las próximas décadas van a provocar una segura inundación de zonas como ésta”, ha señalado”


Observamos que las Marismas tienen un papel importantísimo en la lucha del cambio climático. De hecho, sin sus propiedades regenerativas tendríamos un problema más en esta lucha. En Blue Carbon sabemos que no hay que confiarse y seguir manteniendo sus propiedades regenerativas, ayúdanos a conservarlas.









4 vistas0 comentarios