Buscar

MIENTRAS TANTO EN EL MAR: ESTUARIOS

Como ya viene siendo habitual, en Blue Carbon dedicamos cada mes un artículo a un sistema acuático. Hoy en el blog trataremos los Estuarios, un ecosistema que, a diferencia de los marismas o manglares, está teniendo muchas más dificultades para combatir la emergencia climática.


Un estuario es la desembocadura, en el mar, de un río amplio y profundo donde se intercambia agua salada (marina) y agua dulce (fluvial), debido a las mareas. Estos se forman por la entrada del agua del mar mezclada, con el agua del río y que contribuye a limpiar y a profundizar su cauce. Muchas veces se acaban formando marismas debido a esta mezcla. Desgraciadamente, hoy en día los estuarios tienen una exposición muy alta ante la emergencia climática actual, de hecho, se consideran los sistemas litorales más vulnerables al cambio, de ahí que esté en juego su elevada productividad biológica.


En 2019, un proyecto europeo liderado por el instituto ambiental de Cantabria evaluó el potencial de la gestión sostenible y la capacidad de restauración de los Estuarios como medida de adaptación al cambio climático. Pues bien, tanto este estudio como otros muchos posteriores no solo han demostrado la poca capacidad de restauración, sino que la situación actual es mala, muy mala.


Según un estudio de la universidad de Sidney, el impacto acelerado que el cambio climático está teniendo en los Estuarios podría afectar de manera negativa a la economía y a la biodiversidad en los ríos y lagos de todo el planeta. Esto lo vemos en las declaraciones de Eliot Scanes, del citado centro académico, que dice que el estudio "muestra que los estuarios son particularmente vulnerables al cambio climático"


Además, y tal y como aporta Pauline Ross, líder del grupo de investigación de la Escuela de Ciencias Medioambientales: "Las tasas de cambio observadas en este estudio podrían también poner en peligro la viabilidad de la vegetación costera como manglares y marismas en las próximas décadas y reducir su capacidad para mitigar el daño de las tormentas y los niveles del agua marina". Es decir, la vulnerabilidad de los Estuarios está afectando a la capacidad de resistencia de otros ecosistemas como los Manglares y Marismas.


Australia no es el único país con preocupaciones al respecto, sino que otros países como España también han puesto proyectos en marcha para acabar con esto. Un ejemplo es el proyecto de Cantabria, como lo es también el proyecto impulsado por la Universidad de Granada y que cuenta con la Fundación Biodiversidad. En este se investigó la sensibilidad al cambio global de los 93 estuarios de España a través del proyecto denominado "Sensibilidad física y biótica de los estuarios peninsulares al cambio global" (SENSES).


En Blue Carbon vemos la complicada situación como también vemos el progreso y las ganas de mejorar el panorama de los Estuarios. Respaldamos y respetamos a todas las organizaciones implicadas. Sin embargo, sabemos que esto no lo podemos hacer unos pocos, la colaboración es imprescindible, ayúdanos.

3 vistas0 comentarios