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MIENTRAS TANTO EN EL MAR: ARRECIFES ARTIFICIALES

Los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más vistosos, emblemáticos y turísticos de la tierra, cada año lugares como Australia o México atraen a miles de turistas solo por visitar las dos barreras de coral más grandes del mundo. No obstante, su importancia no solo reside en sus colores, sino que tienen un papel importantísimo en el bienestar de cientos de especies, así como de ellos mismos. Tal como se expuso en otra publicación del blog, los arrecifes de coral están sufriendo mucho las consecuencias de la degradación del planeta. Es por eso que desde hace unos años se ha puesto en marcha una forma para substituirlos: los arrecifes artificiales. En el post de hoy, los conoceremos con más profundidad.

“Un arrecife artificial es una estructura sumergida colocada de manera deliberada sobre el suelo marino para imitar alguna de las características de un arrecife natural. Pueden estar expuestos parcialmente en algunos estados de marea”. Su construcción está hecha con múltiples materiales; bloques de hormigón, vigas de hierro, cápsulas cilíndricas, pecios… para elegir un elemento u otro se tienen en cuenta los objetivos del arrecife. De los arrecifes naturales distinguimos tres tipos: Arrecifes artificiales de protección: el objetivo es proteger a las especies y a sus hábitats frente a las pescas ilegales de arrastre. Arrecifes artificiales de producción: Están diseñados para albergar especies en ellos. Sirven para protegerlos de la exposición y asegurar sus fases de reproducción y puesta de huevos. Arrecifes artificiales mixtos: Protegen y cobijan a las especies. Tal como vemos en los tipos de arrecifes, los más beneficiados de su existencia suelen ser los ecosistemas marinos, no obstante, existen también otras muchas finalidades de estos arrecifes artificiales, como la defensa de la costa, el fomento de actividades deportivas como el surf o el buceo, o la recuperación y mejora de la biodiversidad de ecosistemas degradados. Hoy en día más de 40 países lo están utilizando. En España existen alrededor de 130 arrecifes artificiales. La mayor parte de ellos está destinada a fines pesqueros y a aspectos relacionados con la conservación y el incremento de recursos. Sin embargo, lo que creó la naturaleza, difícilmente lo puede superar el hombre y no son tan eficaces como un arrecife natural. Aun así, la existencia de estos supone pasos en una dirección más sostenible y a favor de nuestro planeta. Cada día son más las iniciativas que luchan por salvar nuestro mar, y que estas formen parte de las acciones de gobierno principales es una gran noticia. Únete a Blue Carbon, únete a la lucha contra el cambio climático.


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